¡Un Testimonio de la Vida Real!

En los 21 años que he estado envuelto en el diseño y fabricación de productos de filtración de agua, he tenido la suficiente dicha de haber vendido más de 9 millones de productos, 4 millones de sistemas de agua potable y más de 5 millones de filtros de ducha! He escuchado miles de emocionantes historias de personas que han experimentado cambios muy positivos en su salud debido al consumo de agua mejorada y de calidad. Muchas personas con asma y otras complicaciones respiratorias, trastornos y erupciones cutáneas, irritaciones de ojos y caspa del cuero cabelludo, experimentaron mejoras espectaculares y, a menudo, una terminación de estas incomodas dolencias, simplemente utilizando un sistema de filtración de ducha.

Me involucré en esta industria después de sorprenderme de cómo mi hijo de seis meses de edad con "condición respiratoria crónica" resultó ser nada más y nada menos que sensible a los vapores de cloro.

Noé, que al momento de este testimonio tiene 22 años de edad y es extremadamente saludable, de niño estuvo severamente enfermo. Tenía problemas para respirar, congestión constante y una interminable tos. A los seis meses de edad le resultaba imposible dormir durante la noche, tenía ojeras permanentes, no comía apropiadamente y nunca dejó de toser. Lo llevamos a una serie de especialistas quienes nos dijeron, cada uno, de alguna sensibilidad diferente a algo en su medio ambiente. Se nos dijo que él era alérgico a los productos lácteos, jugo de naranja, ambrosía, e incluso a nuestros gatos y perros. Y cada vez se nos dijo de una causa diferente, eliminaríamos ese elemento de su entorno, y nada cambió. Aunque cada médico tenía una explicación diferente de su enfermedad, todos estaban de acuerdo en que él se beneficiaría si lo metíamos en la ducha y le inducíamos a respirar los vapores de agua caliente; una vez más estaban equivocados... Él continuó empeorando. Para entonces, Noé perdía peso y vomitaba mucho. Estábamos aterrorizados y desesperados.

Finalmente un amigo nos presentó a un médico nutricionista quién nos explicó que, a fin de determinar el problema tendríamos que ir a través de un largo proceso de eliminación. Debíamos cambiar, uno por uno, diferentes aspectos de su medio ambiente, pero que debíamos comenzar con su agua. Este médico nos explicó que más de dos tercios del cuerpo humano es agua, y que muchas veces las personas, especialmente niños pequeños, tienen sensibilidad a productos químicos y metales en el agua. Él nos explicó que permitir que nuestro hijo respirara vapores ayudaría, pero que el vapor debía estar libre de cloro.

Más tarde aprendimos que cuando el cloro se evapora se combina con otros componentes orgánicos en el aire y forma gas cloroformo, un componente tóxico que causa irritación respiratoria y fatiga. Aprendimos además que a causa de que vivimos en un lugar de clima veraniego caliente, y que nuestro sistema de agua potable usa agua de los lagos, ellos tenían que incrementar sustancialmente los niveles de cloro empleados en los meses de verano para matar el exceso de algas, causando incrementados niveles de vapores perjudiciales en la ducha y por toda la casa.

Fuimos y compramos un filtro de agua para el fregadero de nuestra cocina, y un filtro comercial de carbón, el cual adaptamos a nuestra ducha. Y el resultado absolutamente nos sorprendió! En tan solo una semana nuestro hijo paró de toser, empezó a dormir durante toda la noche, empezó a comer mejor y estuvo bien en su camino a ser un bebe saludable. Dos meses más tarde vendí mi negocio, me obsesioné e infatué con la industria del tratamiento del agua y he estado apasionadamente involucrado en ella desde entonces.

Alguien una vez me dijo que la clave del éxito era encontrar tu “Por qué” y el “cómo” trabajarlo. Veinte años atrás, yo encontré mi “por qué”.

-- Charles Strand, Presidente, Sun Water Systems, Inc.